
El Amor como la Vida, debería ser visto en su totalidad. Si nos detenemos en la belleza de un solo amor, todo el resto parece feo,
La vida es la heredera de la salud.
La sonrisa para muchos es la cúspide de la desconfianza.
Me sublevan los comentarios morales con juicios bíblicos empaquetados en suficiencia.
Np se puede tener cierto tipo de amistades, pues, podemos perder el respeto hacia nosotros mismos.
¿No habrá, tras lo invisible, el más profundo vacío? ¿Para lograr la difícil tranquilidad espiritual, deberíamos volver a los viejos valores? ¿Pero cuales son? Todo está barajado, confuso… es un zozobrar... ¿Dónde está el puerto? ¿En que mar naufragaremos? Miro a las estrellas y no veo mi destino... O, ¿ es que el Destino no existe? Definitivamente mi pugna con la realidad está resultando deshilachada, sin esperanza y sin fuerza.
Muchos se pierden los “pequeños amores” esperando el “gran amor”.
Del corazón egoísta "trozo de piedra" endurecido por los desprecios de las miradas, sale la ira y se cobija bajo una sonrisa donde solo la miseria anida.
Es posible que quede algo de amor en lo más profundo de nosotros mismos, cariño, comprensión, pero no pasión como la de otros tiempos.
Cuando uno esta cubierto por sus poemas, pertenece al horizonte que cobija el cielo protector.
La muerte siempre viene en serio de la mano de la sorpresa.
El amor verdadero no es otra cosa que la rápida sucesión de sentimientos sublimes. Lo sublime es, lo que nos eleva a la cúspide del amor, unido al sexo, como expresión divinizada de los instintos naturales.